Tiglat-Pileser III (Pul)
Análisis Pericial Histórico
Entrando al trono asirio violentamente en medio del derramamiento cruentísimo de golpe militar interno durante una decadencia letárgica de revoluciones, Tiglat-Pileser ejecutó algo infinitamente más asombroso, espantoso, calculador y frío que todos los antecesores del imperio asirio oriental conocidos antes: Redefinió permanentemente logísticas de pura bestialidad universal, transformando de arriba abajo burocráticamente y militar a una nación guerrera caótica hasta convertirla indiscutiblemente en el imperio y picadora asfixiante de carnes más inmenso que alguna vez lograra el mundo atisbar post-salomón.
Antes de su corona usurpadora e infundada, el Imperio cobraba tributos abusivos intermitentemente dejándoles el gobierno inescrutable y libre a reyes conquistados para su autonomía sumisa civil si le pagaban extorsiones millonarias. Tiglat fue un administrador macabro que instauró forzadamente mediante ingeniería de brutalidad legal una perversa y espeluznante doctrina de limpieza poblacional universal e innovación deshumanizada apodada: 'Las Deportaciones Biológicas Sistemáticas Masivas'. Bajo su estandarte y furia irrefutable, cuando una población fronteriza osaba rebelarse no los castigaba en su ciudad quemando cabañas, sino que acorralaba y secuestraba con marchas desnutridas masivas y grilletes de garfio en bocas exiliando a ciudades de origen enteramente a hombres, niños y madres caminantes miles de incalculables y desérticos kilómetros asirios hostiles por décadas forzando una amalgama religiosa destructiva foránea y un sincretismo diluyendo sus culturas antiguas irreversiblemente.
Las desastrosas consecuencias trágicas del colosal reformador genocida persiguieron la geopolítica de Israel bíblico brutal, fatal e irreversiblemente. Su reinado lúgubre se entronca pavorosa y directamente milímetro a milímetro en la cronología relatada en el texto sagrado de (2 de Reyes), testificando desde documentos cuneiformes idénticos la rendición fatal e incontestable israelita atesorada. Manahem de Samaria sucumbió impotente obligando a la tierra nativa extorsionar plata brutal de todas de las arcas para salvar cobardemente sus cuellos pagando a la fiera Asiria su tributo esparcido y así ser documentado ridículamente y en humillación grabada permanente tallada cruelmente también bajo su nombre mesopotámico burócrata opresivo (Pul), dando fin a prosperidad e inaugurando formalmente agónica y final sumisión masiva genocida, final y mortal y deportaciones en las caídas brutales e inmortales trágicas de los monarcas norteños al exilio negro.
Bibliografía Secundaria / Fuentes Clásicas:
Pruebas Materiales Exhumadas
Los Anales Reales de Tiglat-Pileser
Al excavar los restos mortíferos de la capital asiria, han extraido registros listados tallados en gruesas murallas asirias que asolando de miedo relatan el imperio aplastando reyezuelos levantes diminutos; su brutal listado y facturación militar exprofeso cita descarada, directa, asombrosamente a 'Manahem de Samaria' obligado a depositar forzado millares humillantes de oro exactos e igualando asombrosamente a la increíble cifra extorsiva monstruosa milimétrica bíblicamente narrada por igual.