Juan 20
Reina-Valera 1909 w/Strong's (1909)
✦Strong's Interlinear
1
Y EL primer [día] de la semana, María Magdalena vino de mañana, siendo aún obscuro, al{G3588} sepulcro; y vió la piedra quitada del{G3588} sepulcro.
2
Entonces corrió, y vino á Simón Pedro, y al{G3588} otro discípulo, al{G3588} cual amaba Jesús, y les dice: Han llevado al Señor del{G3588} sepulcro, y no sabemos dónde le han puesto.
3
Y salió Pedro, y el otro discípulo, y vinieron al{G3588} sepulcro.
4
Y corrían los dos juntos; mas el otro discípulo corrió más presto que Pedro, y llegó primero al{G3588} sepulcro.
5
Y bajándose á mirar, vió los lienzos echados; mas no entró.
6
Llegó luego Simón Pedro siguiéndole{G846}, y entró en el sepulcro, y vió los lienzos echados,
7
Y el sudario, que había estado sobre su cabeza, no puesto con los lienzos, sino envuelto en un lugar aparte.
8
Y entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al{G3588} sepulcro, y vió, y creyó.
9
Porque aun no sabían la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.
10
Y volvieron los discípulos á los suyos.
11
Empero María estaba fuera llorando junto al sepulcro: y estando llorando, bajóse á mirar el sepulcro;
12
Y vió dos ángeles en ropas blancas que estaban sentados, el uno á la cabecera, y el otro á los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.
13
Y dijéronle{G1565}: Mujer, ¿por qué lloras? Díceles{G846}: Porque se han llevado á mi Señor, y no sé dónde le han puesto.
14
Y como hubo dicho esto, volvióse atrás, y vió á Jesús que estaba [allí]; mas no sabía que era Jesús.
15
Dícele{G846} Jesús: Mujer, ¿por qué lloras? ¿á quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, dícele{G846}: Señor, si tú lo has llevado, dime{G3427} dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.
16
Dícele{G846} Jesús: ¡María! Volviéndose ella, dícele{G846}: ¡Rabboni! que quiere decir, Maestro.
17
Dícele{G846} Jesús: No me toques: porque aun no he subido á mi Padre: mas ve á mis hermanos, y diles{G846}: Subo á mi Padre y á vuestro Padre, á mi Dios y á vuestro Dios.
18
Fué María Magdalena dando las nuevas á los discípulos de que había visto al Señor, y que [él] le había dicho estas cosas.
19
Y como fué tarde aquel día, el primero de la semana, y estando las puertas cerradas donde los discípulos estaban juntos por miedo de los Judíos, vino Jesús, y púsose en medio, y díjoles{G846}: Paz á vosotros.
20
Y como hubo dicho esto, mostróles{G846} las manos y el costado. Y los discípulos se gozaron viendo al Señor.
21
Entonces les dijo Jesús otra vez: Paz á vosotros; como me envió el Padre, así también yo os envío.
22
Y como hubo dicho esto, sopló, y díjoles{G846}: Tomad el Espíritu Santo:
23
A los que remitiereis los pecados, les son remitidos: á quienes los retuviereis, serán retenidos.
24
Empero Tomás, uno de los doce, que se dice el Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino.
25
Dijéronle{G846} pues los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Y él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no{G3361} creeré.
26
Y ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Vino Jesús, las puertas cerradas, y púsose en medio, y dijo: Paz á vosotros.
27
Luego dice á Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos: y alarga acá tu mano, y métela en mi costado: y no seas incrédulo, sino fiel.
28
Entonces Tomás respondió, y díjole{G846}: ¡Señor mío, y Dios mío!
29
Dícele{G846} Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.
30
Y también hizo Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, que no están escritas{G1125} en este libro.
31
Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.